Cómo superar el miedo a volar

Hoy vamos a hablar de un tema recurrente en los viajeros, la aerofobia o el miedo a volar. Un mal que se dice sufre casi un 30% de la población y que se eleva hasta el 75-80% a niveles de ansiedad bastante más leves (aquí ya no estaríamos hablando de fobia sino más bien de nerviosismo o momentos puntuales donde lo podemos pasar mal dentro de un avión). Si hablamos de aerofobia pura y dura, es decir, la gente que no se sube a un avión ni drogada (un porcentaje quizás menor que el 15-20%), mi consejo es que dejen de leer este artículo y acudan directamente a un psicólogo, pues entramos ya en materia irracional que tiene mucho más que ver con una patología clínica (al que también podrían ir asociados la acrofobia y la claustrofobia). Si por el contrario entras dentro de ese 30% que vuela aunque se mea en los pantalones, o del 75-80% que sin mearse en los pantalones, cada vez que sufre una turbulencia reza a todos los santos y se deja los dedos clavados en el asiento, quizás este artículo te ayude a superar ese miedo.

 

Normalmente, el impacto social de un accidente de avión (con un gran número de fallecidos), es lo que hace que sobredimensionemos el riesgo real que existe a la hora de volar (no es normal tener miedo en un avión y no en un coche, donde la siniestralidad y el número de fallecidos anuales supera con muchísimo a los de la aviación). Sin embargo, el desconocimiento de la mecánica, de los ruidos, las vibraciones y de todo lo que ocurre durante un vuelo en el avión, nos es tan ajeno que en seguida empezamos a pensar que algo va mal en cuanto algo no nos es familiar. Los momentos más temidos por la gente que tiene miedo a volar son: el despegue, el aterrizaje y las turbulencias, siendo estas últimas las grandes temidas y las que menos riesgo conllevan (por no decir ninguno). Así pues, factor psicológico aparte, conviene tener en cuenta diversos datos reales cuando nos enfrentamos al miedo a volar que, teniéndolos presentes, nos ayudan a disminuir esa fobia y, sobre todo, a racionalizarla.

 

MIEDO A VOLAR: DATOS REALES

Mil veces habréis oído aquel mantra de que “el avión es el medio de transporte más seguro”, pero estoy convencido que jamás os habéis parado a investigar cuánto de seguro es, así que os dejo varios datos a tener en cuenta a la hora de volar:

  • Seguridad: para empezar, decir que los aviones son los medios de transporte que más sujetos están a revisiones periódicas y controles de seguridad, con un gran número de operarios a cargo exclusivamente de que no exista ningún fallo. Y si eso no fuese suficiente, TODO en un avión está duplicado o triplicado por si algún sistema principal falla (todos los sistemas, los motores, los pilotos, absolutamente todo lo tenemos por partida doble o triple). El avión se construye para que pueda despegar, volar y aterrizar con el 50% de lo que tiene, es decir, podría volar con un solo motor y con la mayoría de los sistemas principales sin funcionar (cosa imposible que pase).
  • Estadística: diariamente se producen en el mundo aproximadamente un poco más de 100.000 vuelos diarios, eso son más de 3.000.000 de vuelos mensuales y cerca de 40 millones de vuelos anuales (datos aproximados). ¿Cuántos accidentes de avión tenemos al año? Pues en aviación comercial, y teniendo en cuenta que cada vez que hay un accidente ocupa las portadas de los periódicos, un mal año podemos estar hablando de 2 o 3 como mucho. ¿Cuántos con víctimas mortales? Pues básicamente 1-2, aunque hay varios años que se han cerrado sin víctimas entre la aviación comercial. Es decir, hay muchas más posibilidades de que te toque la lotería o de que te caiga un rayo, que de morir en un accidente de avión. O dicho de otra manera, por estadística, si volases todos los días de tu vida, tardarías 12 siglos en sufrir el primer accidente aéreo. ¿Se ve mejor así el riesgo?
  • Física pura: pero claro, “esto está tan alto que en cualquier momento se cae”. Pues no, es físicamente imposible que un avión se caiga y eso es debido a una ley que se conoce como “principio de Bernoulli”, por la que debido a la aerodinámica de las alas, la presión que ejerce el aire por debajo es mayor que la que ejerce por arriba, por lo que es imposible que el aparato caiga. La física ha hablado.
  • Física pura 2: “pero si alguien abre las puertas en pleno vuelo”…pues tampoco, porque con la diferencia de presión que se genera entre dentro y fuera del aparato, vuelve a ser físicamente imposible abrir las puertas del avión mientras este se encuentra volando.
  • Física pura 3: “¿Y si le cae un rayo y funde el avión o lo volatiliza?” Vuelve a ser físicamente imposible, ya que un avión es una “jaula de Faraday”, es decir, metal por fuera y hueco por dentro, por lo que el rayo impacta pero no causa ningún daño. Es más, todos los días miles de vuelos reciben impactos de rayos y lo normal es que lo único que se note sea el destello y el sonido del trueno.
  • Pilotos y tecnología: “Pero el factor humano también cuenta”… siento volver a quitaros la razón. Evidentemente los pilotos están ahí por algo, pero a día de hoy, prácticamente el 90% de la aviación es automática y realizada por los ordenadores de abordo. Los pilotos se encargan de introducir datos, ver que todo funciona correctamente e intervenir en el caso muy improbable de que exista una emergencia. Como ejemplo deciros que el grueso del vuelo (altitudes, velocidades, rumbo) y la maniobra de aterrizaje, la puede realizar completa el piloto automático y el piloto real sólo interviene variando datos en el ordenador y cuando el avión toma tierra (sólo la circulación por pista y el despegue hasta los 150 metros de altura lo realizan los pilotos manualmente). Por cierto, los pilotos automáticos tienen un margen de error de una millonésima.

 

MIEDO A VOLAR: LAS TURBULENCIAS

Las turbulencias son, por regla general, el gran miedo de la mayoría de los viajeros de avión, suponiendo éstos, que son una amenaza para al aparato y el pasaje (casi el 60% de los pasajeros tienen temor a las turbulencias). Nada más lejos de la realidad. Las turbulencias son corrientes de aire que pueden sacudir el avión y existen 6 niveles de categoría, siendo el nivel 6 el equivalente a un huracán. ¿Puede una serie de turbulencias de nivel 6 hacer caer o romper un avión? La respuesta es no. Los aviones están diseñados para poder meterse en un huracán y salir de allí sin daños estructurales de importancia. Ahora bien, y esta es la única norma que existe en aviación comercial por la comodidad del pasaje, los pilotos tienen prohibido atravesar áreas de turbulencias de más de nivel 2. Es decir, que aún sintiendo que vamos a morir de lo que se mueve aquello, ten en cuenta que el aparato está diseñado para soportar 4 niveles más (el equivalente a estar dentro de una lavadora mientras centrifuga) y no ser peligroso para el pasaje. Piensa que es como cuando vas transitando con el coche por una carretera con baches; ¿peligroso para el coche o el pasaje? No. ¿Incómodo? Depende del bache (con la ventaja que en el cielo no puedes chocar contra nada).

 

¿Cuál es el peligro de las turbulencias? Pues evidentemente, no llevar el cinturón puesto, ya que si el nivel 1 son vibraciones molestas pero soportables, con el nivel 2, las cosas encima de las bandejas pueden salir despedidas (igual que un pasajero si no está bien sujeto). Así que cada vez que atravieses una zona de turbulencias en un avión, la mayor preocupación que debes tener es ir con el cinturón puesto para no romperte la cabeza contra el techo, pero de ninguna manera preocuparse porque el avión pueda caerse o sufrir daños, porque eso simplemente, no puede pasar.

 

MIEDO A VOLAR: CONSEJOS PARA SUPERARLO

Ahora que ya tienes un poco de información útil y real, quizás racionalices de otro modo los riesgos de coger un avión, que como habrás comprobado son menos que mínimos; de todas formas, si aún con todo esto no llega para tranquilizarte, apunta unos cuantos trucos que suelen funcionar si te da canguelillo volar:

  • Aerofobia: si tu miedo es tal que ni aún habiendo leído todo esto eres capaz de acercarte a un avión, si estamos hablando de una auténtica fobia, lo que te recomiendo es que recurras a un especialista, un psicólogo que te ayude a superar esta patología y después, cuando te veas con fuerzas de intentarlo, tomes nota de estos trucos.
  • Aceptar tus miedos: lo primero que tienes que hacer es lo que ya estás haciendo, aceptar tus miedos e intentar superarlos informándote (bien por leerme), pero si con esto no te llega, te aconsejo que visualices videos en internet sobre maniobras de pilotaje comercial, cómo van y qué hacen los pilotos en cabina, y lo tranquilo y fácil que es todo cuando se sabe hacer. Hay una serie de videos de la compañía aérea holandesa KLM que a mi me gustan mucho para esto:

  • Experiencia: empieza por realizar viajes cortos, de una hora aproximadamente, y vete subiendo la duración a medida que te vayas encontrando cómodo. Cuanto más vueles, menos miedo tendrás y te irás familiarizando con los ruidos que generan el tren de aterrizaje o los flaps, por ejemplo, algo común en absolutamente todos los vuelos.
  • Distráete: ten siempre una buena cantidad de distracciones preparadas (música, pelis, libros, juegos), todo lo que pueda ayudarte a distraerte y a relajarte durante el vuelo. Siempre es un buen momento para dedicarte a lo que te gusta y a lo que nunca tienes tiempo en casa (excepto si lo que te gusta es jugar al tenis).
  • Racionaliza: cuando te entre el pánico vuelve a repasar todos los datos que te he dado, piensa la inmensa cantidad de aviones que hay en ese momento en el aire y lo relajados y nada nerviosos que van los pilotos en cabina. Repasa las caras del pasaje, los que duermen plácidamente, sobre todo azafatas y personal de vuelo, y verás que en ningún momento temen por su vida.
  • Viaja cómodo: vete lo más cómodo posible, no llenes mucho el estómago antes del vuelo. Los asientos delanteros y los que van junto a las alas es donde menos se notan las vibraciones; aconsejo sentarse ahí a los primerizos. Nunca cojas ventanilla las primeras veces, mejor ir en pasillo e imaginar que vas en un autobús y que las turbulencias son pequeñas irregularidades de la carretera.
  • Socializa: si te tranquiliza hablar, aprovecha para socializar con tus compis de asiento. Puedes hasta comentarles que te pone nervioso volar y que una buena conversación te ayudaría. Así puedes desde tranquilizarte, hasta hacer amigos nuevos.
  • Visualiza: visualiza tu destino y todo lo que tienes planeado hacer allí. Eso da fuerzas y ayuda a sobrellevarlo mejor.
  • Recurre a la química: este es consejo de emergencia, en último caso y cuando todos los demás no funcionen (y siempre consultando antes a un profesional médico). Tómate algo que te ayude a relajarte y a no estar tan nervioso.

Teniendo todo esto en mente, poco a poco podrás conseguir no sólo no tener pánico a volar, sino además llegar a disfrutar del vuelo. Acabarás sentándote en ventanilla, disfrutando de las vistas que nos regalan las alturas, paseando por el avión tranquilamente o disfrutando de un momento único de desconexión (piensa que en el avión nadie te va a llamar por trabajo). Ya estás preparado para comprar tu billete y comenzar una nueva aventura:

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