Mala Strana

Mala Strana es el barrio que baja desde la colina del Castillo de Praga hasta el río Moldava, es decir, el barrio en el que entramos cuando cruzamos el puente Carlos desde la Ciudad Vieja. Es un barrio totalmente barroco, donde vivía la aristocracia praguense, poblado de jardines, ornamentación y que, actualmente, acoge a las embajadas de numerosos países. Para llegar a Mala Strana, basta con coger el metro hasta la estación de Malostranska o, más recomendable, coger el tranvía número 22 que va directamente al Castillo.

 

BRICONSEJO: si no queréis tener que subir a pie calles empinadísimas o bloques de escaleras que nunca se acaban, es mejor que vayáis al castillo en el tranvía 22 y descartéis el metro. Aún así hay que subir un trocito.

 

Evidentemente es, junto con la plaza de la ciudad vieja, el lugar más visitado de Praga, sobre todo por su Castillo, aunque no es este su único atractivo. A continuación paso a relataros los lugares que no debéis perderos en Mala Strana.

 

Castillo de Praga

El Castillo de Praga es un enorme complejo medieval que alberga varios monumentos, entre ellos, la Catedral de San Vito, el palacio Real, los jardines reales… El lugar es enorme y lleva su tiempo visitarlo, además su estructura es caótica, porque está construido a base de añadidos posteriores. La entrada al Castillo es mejor hacerla por la plaza Hradcany (entrada principal), y el control de seguridad lo encontraréis a la izquierda de esta imponente entrada.

BRICONSEJO: las colas que se forman para sacar las entradas, así como los controles de seguridad, hacen que puedas pasarte varias horas para entrar, así que recomiendo ir a primerísima hora, pasar el control de seguridad del patio y ponerse a hacer cola frente a la taquilla antes de que abra. Las taquillas están en los patios 2 y 3, y tenemos diferentes tipos de entradas según lo que queramos ver: visita corta o visita larga (la corta incluye todo lo importante).

 

Una vez pasemos el control de seguridad, entraremos en los patios del Castillo. Desde allí nos moveremos a los diferentes monumentos y lugares que queramos visitar (según hayamos elegido nuestra entrada).

 

BRICONSEJO: si sacáis vuestra entrada temprano, os recomiendo que vuestra primera parada sea la Catedral de San Vito, porque aquí las colas vuelven a ser interminables a medida que pasa el día.

 

La Catedral de San Vito, eminentemente gótica, es la iglesia más importante de toda la República Checa, donde se coronaba a los reyes de Bohemia y donde se entierra a figuras ilustres de la historia. Sus espectaculares vidrieras, sus puertas, capillas y la tumba de Juan Nepomuceno, hacen de este lugar un sitio especialmente bello para visitar.

BRICONSEJO: se puede subir a la torre de la catedral por una entrada que está en el patio número 3. Desgraciadamente, la subida hay que pagarla a parte.

El Antiguo Palacio Real es otra de las visitas a tener en cuenta. Todos los presidentes han jurado su cargo bajo su bóveda gótica. Sus salas acogen exposiciones de la vida medieval en la corte, armaduras, cristal de Bohemia, joyería, etc…

Si seguimos el recorrido de frente, por la parte trasera de la Catedral, llegamos a nuestra próxima parada: la Basílica de San Jorge. Una iglesia románica del s.X muy bien conservada (la fachada rojiza es añadido posterior).

El Palacio Rosenberg, un palacio renacentista del s.XVI, adaptado para las damas nobles de la corte y la Golden Lane (o callejón de oro), una calle con casas del mismo siglo, recrean la vida en el Castillo a través de exposiciones costumbristas de época.

Si seguimos nuestro recorrido en la misma dirección, llegaremos a la entrada sur del Castillo. Desde aquí tendremos muy buenas vistas de la ciudad.

BRICONSEJO: la entrada sur es más rápida para pasar el control de seguridad (casi no hay gente), pero para conseguir nuestra entrada tendremos que atravesar todo el castillo hasta el patio 3, por lo que desaconsejo acceder al complejo por esta entrada.

 

Por último, la pinacoteca, el tesoro y la torre sur, sólo se incluyen en la entrada de circuito largo, que yo no adquirí, por lo que no puedo hablaros de estas zonas del castillo. Aunque sólo con lo que hemos recorrido, tenéis para prácticamente medio día.

 

Loreto

Centro barroco de peregrinación que se erigió a imagen del supuesto hogar de la Virgen María (la Santa Casa). La reproducción de esta Santa Casa está en el patio rodeado de arquerías, capillas, iglesias, con frescos que representan la vida de la Virgen María. Loreto es un lugar de visita más que recomendada, aunque habrá que pagar un permiso a parte de la entrada para poder hacer fotos en el lugar.

 

Biblioteca Strahov

Situada junto al monasterio del mismo nombre, muy cerquita de Loreto, se sitúa esta espectacular biblioteca que atrae a cientos de turistas a diario. La sala barroca teológica data del año 1674 y sus frescos son alucinantes. Al igual que en Loreto, es necesario pagar un extra por sacar fotos.

 

Calle Nerudova

La empinada calle que sube al Castillo, la calle Nerudova, es una de las más famosas de Praga y en ella nos encontraremos con un sinfín de edificios nobles ocupados por sedes de embajadas. Es muy curioso fijarse en la simbología de las casas de esta calle, pues datan de cuando todavía no se numeraba los portales y estos se distinguían por dibujos. Esta práctica acabó en el año 1770.

BRICONSEJO: es más cómodo hacerse la calle bajando que subiendo, pues la cuesta es muy empinada.

 

Iglesia de San Nicolás

Justo al final de la calle Nerudova (o al principio si vas a subir hacia el Castillo), nos encontramos este impresionante templo barroco, cuya cúpula verde puede divisarse desde casi todo Praga. Tiene el honor de albergar el fresco más grande de Europa en su techo: la Apoteosis de San Nicolás, de Kracker. Como curiosidad, durante la época del telón de acero, su campanario fue utilizado para espiar la embajada de EEUU que se encontraba justo al lado.

BRICONSEJO: no confundir esta iglesia con la otra Iglesia de San Nicolás de la Plaza de la Ciudad Vieja. Esta es, sin duda, mi iglesia favorita de Praga con muchísima diferencia.

 

Por último sólo señalar un lugar más en Mala Strana, que está justo al lado de la entrada al Castillo. Si antes no os he hablado de él es porque cuando yo visité Praga, estaba cerrado por restauración y tan sólo pude admirar sus maravillosos jardines. Me refiero al Palacio Sternberg. Este palacio funciona como museo que va del clasicismo al s.XVIII y, por lo que me han comentado y he leído, vale muchísimo la pena. Siento no poder aportaros experiencia personal de este lugar.

 

 

Continúa en: Monte Petrín

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