Francia

Francia, nuestros vecinos del norte; tan queridos y tan “odiados” (entrecomillo lo de odiados porque más que odio es una rivalidad que se ha prolongado por los siglos de los siglos, aunque ¿con qué país no tienen rivalidad los franceses?). Varias veces he visitado Francia, sobre todo el sur y la costa azul, así como también París, una de las mejores ciudades del mundo a mi parecer. Sin duda Francia es un país impresionante que a ningún viajero dejará indiferente. Todo es bonito, todo está cuidadísimo, todos los pueblecitos bien limpios, con su iglesia preciosa y perfectamente iluminada, ciudades modernas y atrayentes (excepto Marsella; lo siento pero me pareció de lo peorcito y más teniendo enclave en la Costa Azul), una gastronomía de quitar el sentido (considerada la mejor del mundo) y muchísimas cosas más. Quizás el único problema de Francia sean los propios franceses, dotados de cierto complejo de superioridad que los hace medirse continuamente a todos sus vecinos europeos (de ahí sus infinitas rivalidades). Y ojo, les entiendo, tienen de qué presumir; no sólo tienen un país impresionante, sino que durante siglos han estado a la vanguardia en muchísimos campos (desde las artes hasta la filosofía o la política), pero es verdad que algunos llevan ese orgullo demasiado lejos, por lo que si los notáis un pelín altaneros o, como dicen en mi pueblo “demasiado señoritos”, es normal, les va en el carácter. Pese a esto, tengo estupendos amigos franceses y, como en todos lados, hay de todo en la viña del señor. Así que por supuestísimo que os invito a conocer este maravilloso país.

 

Francia es uno de los países más importantes del mundo, antiguo imperio colonial que dejó su seña de identidad en buena parte del mundo (sobre todo África y el Sudeste asiático). Fue uno de los más influyentes Estados durante toda la Edad Media (siendo pioneros en el arte gótico, cuyas catedrales son un auténtico espectáculo), consiguiendo su esplendor bajo el reinado de Luis XIV (el rey sol); consiguió extender sus fronteras gracias a Carlomagno salpicando al resto del continente de su cultura; y fueron los primeros europeos en levantarse contra el Antiguo Régimen en uno de los hechos históricos más importantes de la humanidad: la Revolución Francesa, a la que se llegó gracias al pensamiento de gente como Montesquieu, Voltaire o Rousseau, conocidos por ser representantes de lo que se ha dado en llamar “la Ilustración” (quizás el gran aporte francés al mundo). Después de semejante adelanto político para la época, Francia volvió a extender su dominio por el viejo continente bajo el mando de Napoleón, lo que volvió a ser un importante marco para la expansión de sus ideas y su cultura, que durante el s.XIX tocó cotas altísimas con el neoclasicismo, el romanticismo y el impresionismo (el término “afrancesado” viene de esta época). Ya en el s.XX, su situación estratégica en las dos guerras mundiales le hizo ser el centro del devenir de Europa una vez más. Hoy en día Francia es, junto con Alemania e Inglaterra, una de las grandes potencias europeas y defensores a ultranza de la Unión.

 

Como ya os he comentado, he visitado Francia en numerosas ocasiones y no deja de maravillarme su belleza y su cultura. Soy un enamorado de París, la ciudad de la luz, y podéis leer sobre mi visita a esta ciudad en esta serie de entradas. Poco a poco iré subiendo mis impresiones sobre otras visitas interesantes en Francia como la zona sur o la impresionante Costa Azul, la cual tuve el placer de recorrer hace algunos años ya. Pero ahora quiero dejaros con mi lista de 10 motivos para no dejar de visitar Francia; ¿y tú, cuáles son los tuyos?

 

10 RAZONES PARA VIAJAR A FRANCIA

  • Por Paris: “la ciudad de la luz”, “la ciudad del amor”, la ciudad más poblada de Francia es también la segunda más poblada de Europa (después de Londres) y primer destino turístico del mundo (más de 40 millones de personas la visitan cada año). París es , sin duda, el mayor atractivo de Francia y apuesto a que se convertirá en una de vuestras ciudades favoritas sin muchos problemas.
  • Por el museo del Louvre: aunque está en París, bien merece un apartado especial, pues es un motivo de peso para venir a Francia; aunque no se visite nada más en la capital francesa. Y es que el Louvre es el museo más grande y más visitado del mundo y está considerado uno de los mejores, sino el mejor. Una visita al Louvre bien vale como excusa para venir a Francia.
  • Por la comida: y es que la comida francesa hace las delicias de cualquier comensal. Probablemente estemos hablando de la mejor cocina del mundo (a mi parecer sólo la española podría estar a su altura) y la más influyente del planeta. Degustar la gastronomía francesa es una buena excusa para venir.
  • Por la Costa Azul: sinónimo de lujo y pomposidad, la Costa Azul francesa es un conjunto de poblaciones y serpenteantes carreteras, playas color turquesa y acantilados imposibles con vistas al Mediterráneo. Localidades como Niza, Saint Tropez, Cannes o Montecarlo harán las delicias de cualquiera, y si tienes dinerito fresco muchísimo más.
  • Por Normandía y la Bretaña francesa: la costa norte, en oposición a la Costa Azul, es un conjunto de acantilados calcáreos, preciosas playas y varios parques naturales con vistas al Atlántico y al Canal de la Mancha. Con un clima menos agradable que el de la costa mediterránea, sin duda esta zona enamorará, sobre todo, por sus paisajes naturales (que nos recordará a los de Galicia y Asturias) y por sus preciosas poblaciones con vestigios medievales.
  • Por el arte Gótico: el arte Gótico surge en Francia en el s.XII debido a un cambio en la mentalidad colectiva, y es por ello que las mejores muestras de él se encuentran en territorio francés. Chartres, Amiens, Notre Dame, Reims, Bourges, Beauvais…se encuentran entre las más espectaculares construcciones góticas del mundo. Quien quiera sumergirse en este increíble estilo artístico, debe venir a Francia.
  • Por sus artistas y filósofos: y es que la cultura francesa ocupa todos los ámbitos del bagaje cultural europeo. Monet, Cezanne, Delacroix, Rodin, David, Gauguin, Le Corbusier, Garnier, Viollet Le Duc, Le Notre, Sartre, Descartes, Voltaire, Camus, Montesquieu, Freud, Diderot, Simone de Beauvoir…la cultura y el arte venido de Francia han impregnado Europa durante siglos y seguirán haciéndolo en un futuro.
  • Por el monte Saint Michel: un islote en una bahía en la costa normanda que alberga un histórico pueblo y una espectacular abadía. Las vistas de este conjunto son tan impresionantes que se ha convertido en uno de los lugares más visitados de toda Francia y, por supuesto, está incluido en la lista de patrimonios de la humanidad de la Unesco.
  • Porque todo es precioso: y aquí me diréis: “como en muchos sitios”. Pues no. Recalco esto porque los franceses son especialmente cuidadosos con los detalles y cuando digo que “todo es precioso”, me refiero sobre todo a que el pueblo más pequeño tiene sus calles impolutas, perfectamente cuidadas, su iglesia fielmente iluminada, sus terrazas, sus balcones…todo está como nuevo (y esto no es comparable a los países de su entorno, especialmente España e Italia, cuyo patrimonio, a veces, deja bastante que desear por su nula implicación en el cuidado). Así que…bravo por los franceses que cuidan lo suyo como nadie.
  • Por Carcassonne: la espectacular ciudadela medieval del sur de Francia. La Cité de Carcassonne, construida ya antes de la invasión romana, alcanzó su esplendor en la Edad Media y fue fielmente restaurada a finales del s.XIX. Su excelente reconstrucción y su estado de conservación la convierten en el mejor conjunto monumental medieval del mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

INFORMACIÓN BÁSICA SOBRE PROTECCIÓN DE DATOS
Responsable: Javier Rodrigues Cousillas
Finalidad: publicar tu comentario en esta entrada de manera que sea visible a todos los lectores.
Legitimación: consentimiento del interesado.
Destinatarios: tus datos pueden quedar almacenados en Automattic Inc., encargado del desarrollo CMS Wordpress, usado para el diseño y desarrollo de esta web y que cumple con el acuerdo de protección de datos EU-US Privacy Shield.
Derechos: tienes derecho a acceder, rectificar y suprimir los datos, tal y como se explica en la Política de Privacidad.