Ruta por el Norte 3 (Euskadi)

Acabado nuestro recorrido por Asturias y Cantabria, entramos de lleno en Euskadi siguiendo la misma autovía que durante los últimos 400 kilómetros. Euskadi es, de todas las zonas del territorio nacional, mi favorita con diferencia; tanto por sus paisajes, su costa, su comida, como por su gente; cada vez que he estado me han tratado excepcionalmente bien y lo único malo que se puede decir de ella es quizás, lo mismo que nos achacan a los gallegos: el clima, que no siempre es el más agradable del mundo (el precio que hay que pagar por tener una tierra espectacular). Nada más entrar en el País Vasco por Cantabria, nos metemos de lleno en el nudo de autopistas y carreteras que circunvalan Bilbao (recordemos que en la ría de Bilbao se encuentran otras poblaciones bastante grandes como Barakaldo o Portugalete, por lo que el tráfico a esta altura es bastante intenso a cualquier hora del día).

 

BRICONSEJO: aconsejo llevar conectado el GPS si no quieres dar vueltas y vueltas a la ciudad. La multitud de entradas, salidas y conexiones con otras carreteras es bastante frenética y nos recuerda a otras circunvalaciones de grandes ciudades tipo Madrid o Barcelona.

 

En nuestro caso nos dirigimos a la costa norte, hacia Górliz o Plencia (cualquiera de los dos nos valen ya que están pegadas). Sin embargo, antes de llegar a la costa, aconsejo desviarse hacia un lugar llamado Gatica, ya que muy cerquita de éste, os vais a encontrar una de las maravillas que esconde Euskadi y no es muy frecuentada por turistas; estamos hablando del Castillo de Butrón.

 

CASTILLO DE BUTRÓN

Aunque originalmente fue una fortaleza medieval, poco queda hoy de la construcción original y lo que vemos es una espectacular remodelación del s.XIX con claras influencias bávaras. El castillo está situado en medio de un bosque, escondido por la frondosa vegetación, en un escenario absolutamente idílico. No se puede visitar por dentro ya que es una propiedad privada, pero un paseo por sus alrededores y las vistas exteriores van a hacer las delicias de cualquiera, pues el estado de conservación externo es formidable. Sin duda una visita única y muy alejada del turismo de masas.

castillo butron

BRICONSEJO: las carreteras del País Vasco están completamente plagadas de ciclistas, sobre todo los fines de semana y festivos por las mañanas, así que conducid con cuidado y respetando las distancias de seguridad.

 

GÓRLIZ/PLENTZIA

Si continuamos carretera hacia el norte, en poco menos de 15 minutos llegaremos a la costa. Górliz y Plentzia son dos localidades que prácticamente, a día de hoy, se han fusionado (las divide una calle) y es un lugar de veraneo y playa muy típico de los bilbaínos, pues Plentzia es la última parada del metro de Bilbao (al no ser necesario coche para venir hasta aquí, los días de sol estas localidades rebosan de gente).

gorliz

La ría de Plencia, sus calles y plazas, así como la fachada marítima de Górliz con su preciosa y amplia playa y su paseo, hacen de esta visita tremendamente agradable. Podéis disfrutar de multitud de terrazas y restaurantes a lo largo de ese paseo donde degustar unos pintxos de morirse. Muy cerquita (se puede ver desde la playa de Górliz si miramos a nuestra izquierda), podemos ver la ahora famosa playa de Muriola (el impacto de Juego de Tronos fue grande, en esta playa es donde Daeneris desembarca en Poniente), escondida por grandes acantilados y a la que sólo se puede llegar andando.

plentzia

SAN JUAN DE GAZTELUGATXE

Tras disfrutar de estas dos localidades y sus tesoros, nos moveremos por la carretera hasta otro lugar tristemente hecho famoso, de nuevo, por Juego de Tronos (digo tristemente porque lo que antes era un lugar tranquilo y apenas conocido por las gentes y pescadores del lugar, hoy está masificado de turistas).

san juan gaztelugatxe

BRICONSEJO: para llegar de Górliz a San Juan de Gaztelugatxe, intentad evitar la carretera de la costa, mucho más pesada y serpenteante que la interior. Son aproximadamente unos 30 kilómetros.

san juan gaztelugatxe

San Juan de Gaztelugatxe es un islote unido a tierra firme por un puente. Sobre la isla podemos ver la ermita de San Juan, del s.X, a la que se accede subiendo los 241 escalones por el serpenteante y estrecho camino que la une a tierra firme. A la derecha de este islote (si lo miramos de frente), podemos observar la isla de Aquech o “isla de los conejos”; juntas, estas islas y la escarpada costa, hacen un conjunto natural impresionante y de una belleza indiscutible.

san juan gaztelugatxe

BRICONSEJO: los caminos de acceso a Gaztelugatxe son relativamente dificultosos y empinados y si a eso le juntamos los escalones para subir hasta la ermita, tenemos como resultado un paseo no muy agradable. Desaconsejo hacer este camino a cualquiera con problemas serios de salud o que se fatigue con facilidad; en este caso, podremos observar San Juan desde alguno de los miradores superiores, sin tener que descender mucho. La vuelta es mucho más dura que la ida.

 

LEKEITIO

Ahora sí, tendremos que seguir la carretera durante 50 kilómetros, lo que nos llevará aproximadamente 1 hora y media (carretera de costa mezclada con carretera de montaña) hasta llegar a nuestra siguiente parada, la villa marinera de Lekeitio, con la isla de San Nicolás (se puede llegar andando con la marea baja) frente a ella, adornando su maravilloso puerto pesquero. Lekeitio es un pueblo de tradición marinera, que ha dejado paso, por su belleza, a una industria basada en el turismo, lo que se puede comprobar en la gran afluencia de gente en temporadas altas.

lekeitio

Como monumento destacable, sin duda la impresionante Iglesia de Santa María (gótico tardío, del s.XV), se lleva la palma y llama la atención prácticamente desde cualquier lugar del puerto. Varios palacios señoriales se pueden observar dando una vuelta por el centro del pueblo y, para mayor esparcimiento, dos maravillosas playas (Isuntza y Karraspio) separadas por la ría.

lekeitio

BRICONSEJO: los días de temporal, se desaconseja pasear por las cercanías del puerto, ya que el agua rompe con muchísima fuerza contra el dique y llega a anegar las calles colindantes (normalmente ya las suelen cerrar).

lekeitio

ZUMAIA

Volvemos a salir de Lekeitio por una de las serpenteantes carreteras de montaña que llevan a ella; esta vez rumbo al este, hacia nuestra próxima parada: Zumaia. Esta también es una villa pesquera, muy atractiva para el turismo y con una impresionante fachada pesquera, que es su mayor atractivo para el visitante. Sin duda su punto fuerte es la Ermita de SanTelmo, dedicada al patrón de los marineros y que se hizo más conocida aún si cabe a raíz de salir en la película de “8 apellidos vascos”. En toda la fachada litoral de la ermita, además de alguna playa como la de Itzurun, también podemos observar los impresionantes acantilados de flysch (fenómeno rocoso que hace que resalten unas capas en detrimento de otras, dando un aspecto ondulado a la roca), que se dan por gran parte de la costa vasca, aunque este es su punto de mejor observación.

zumaia

BRICONSEJO: tan buena es la observación del flysch en esta zona que se ha creado la llamada “ruta del flysch”, que va de Zumaia hasta Deva, con varios miradores y puntos de observación que no deben perderse.

flysch

HONDARRIBIA

Abandonamos la costa del flysch y nos vamos directos hasta nuestra última parada en Euskadi, esta vez sí, podemos aprovechar nuevamente la AP8 (recordad que en País Vasco es de pago). 50 kilómetros más adelante nos encontramos con nuestra última parada, justo al lado de la frontera con el país vecino. Hondarribia es el último pueblo antes de llegar a Francia; de hecho desde la orilla del río Bidasoa podemos ver claramente Hendaya, por lo que el turismo francés en esta villa está a la orden del día (con el consabido incremento de precios que eso conlleva). El aeropuerto de Donosti se encuentra también pegado al puerto deportivo, lo que añade todavía más gente a la ecuación.

hondarribia

BRICONSEJO: si quieres visitar Hondarribia con poca gente, evita venir festivos o fines de semana que es cuando el pueblo se llena de turistas.

hondarribia

Hondarribia o Fuenterrabía como se le llama en español, es una localidad histórica y marinera, que sabe sacar tajada a su belleza y su localización para atraer turistas. En el pueblo, sobre todo en el barrio de La Marina, encontraréis multitud de tabernas y terrazas donde tapear o tomar algo. Más allá del ocio y el esparcimiento, bien merece un paseo por sus calles y su conjunto histórico, con el Palacio de Carlos V y la Plaza de Armas como puntos de mayor interés, no debemos perdernos nada de su casco histórico (todo lo que se encuentra intramuros), sus casas con preciosas balconadas, el ya mencionado barrio de La Marina (con sus típicas casitas con balcones de colores), las puertas de las antiguas murallas (famosa es la de Santa María), su puerto deportivo o la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (s.XVI).

hondarribia

Hondarribia no defraudará a ningún visitante y sin duda será un buen broche de oro para finalizar esta ruta por el norte de España que nos ha llevado a través de casi 600 kilómetros por toda la costa cantábrica. Espero que podáis disfrutar como yo lo he hecho de estos pueblos, sus paisajes, su gastronomía y sobre todo, sus gentes. Nos vemos en el siguiente locoviaje.

 

FIN

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