Entender Praga

Bienvenidos a Praga, capital de la República Checa (y del antiguo reino de Bohemia), la “ciudad de las cien torres”, aunque a mi me gusta llamarla: la“ciudad que nunca defrauda”. ¿Y por qué? Pues porque no conozco a nadie, repito a nadie, que haya estado en Praga y que no le haya gustado. Es imposible. Así de claro lo dejo nada más empezar. Calles empedradas, castillos, catedrales góticas, el río Moldova, sus tranvías, sus puentes, sus tabernas, la historia y la modernidad… el ambiente de Praga nos encandilará nada más poner los pies en ella, y es un viaje que no olvidaréis jamás. Con razón siempre se encuentra en la lista de las 20 ciudades más visitadas del mundo.

 

Praga no es una ciudad barata, pero si te lo montas bien, tampoco especialmente cara (sobre todo si usas los sitios típicamente checos). Recordad que allí no usan el euro, sino que tienen su propia moneda: la corona checa. Aceptan tarjetas de crédito en prácticamente todos lados y, aunque el checo es un idioma incomprensible, la mayoría de los checos hablan o chapurrean inglés (están muy acostumbrados al turismo).

 

También es una ciudad especialmente cómoda para moverse, ya que tiene metro (3 líneas: verde, amarilla y roja) y un servicio de tranvía barato y cómodo. Aún así, la mayoría de los lugares de interés se pueden visitar andando alegremente. Lo bueno del sistema de transportes de Praga, es que el mismo billete sirve para todo y tienen variedad:

  • De un solo uso.
  • De un día.
  • De tres días.

Lo único que hay que hacer es comprarlo en las máquinas habilitadas (hay en estaciones de metro) y validarlo en la máquina (introduciéndolo por la ranura) la primera vez que uses el transporte.

BRICONSEJO: el ticket sólo hay que validarlo una vez, ya que la fecha del primer uso queda impresa en él y es lo que mirará el revisor si te lo solicitan (llévalo siempre encima que a veces pasan). No metas el tiquet en la maquinita cada vez que uses el transporte público, porque la lías.

 

Cómo ir desde el aeropuerto al centro

Praga sólo tiene un aeropuerto, el Václav Havel que está conectado con la ciudad por autobús o taxi. Descartando el taxi (que ya sabéis que a mi me gusta ahorrar), tan sólo tenéis que dirigiros a la máquina de venta de billetes (está muy bien señalizada), comprar cualquiera de los billetes que os expliqué antes (yo cogí el abono de 3 días) y subiros al autobús nº 119. Una vez os subáis, acordaos de validar vuestro tiquet en la maquinita que hay en el autobús.

 

Este autobús nº 119 no va a la ciudad, sino que su última parada es la parada de metro conocida como Nadrazi Veleslavín. Os bajáis en esa parada (el bus tiene una pantalla donde va mostrando todas las paradas) y cogéis el metro a vuestro destino en la ciudad (esa parada corresponde a la línea verde, así que comprobad si tenéis que hacer transbordo en alguna parada o podéis ir directamente).

 

BRICONSEJO: acordaos que habéis comprado un tiquet para ir desde el aeropuerto, no volváis a comprar el tiquet en la estación de metro porque no lo necesitáis (mucho menos si habéis adquirido un abono de varios días). El metro no tiene barreras para entrar, así que vosotros todo recto. Y recordad que ese mismo tiquet os vale para buses, metro y tranvías.

 

Esta es la forma más rápida y barata de llegar al centro de Praga. La otra es coger un taxi y es bastante más cara, ya que el aeropuerto está a 10 km del centro.

 

Alojarse en Praga

El alojamiento en Praga es quizás lo más complicado de elegir, porque no es precisamente barato. Como en todas las ciudades, cuanto más céntrico, más caro se vuelve, así que mi consejo es que evitéis alojaros en la Ciudad Vieja y en el Barrio de Mala Strana (el del castillo). Intentad buscar algo por los alrededores de la Plaza Wenceslao, la plaza más famosa de la ciudad. Desde aquí os podréis mover andando a prácticamente todos los lugares interesantes de Praga.

 

Yo encontré un alojamiento bastante económico llamado Hostel Blue 88. No era nada del otro mundo, pero calidad-precio-situación, estupendo.

Fisonomía de Praga

Praga es una ciudad fácil de comprender sobre un mapa. Dividida por el río Moldava, nos queda el famoso barrio de Mala Strana a la izquierda y la Ciudad Vieja, el Barrio Judío y la Praga Moderna a la derecha. Así es como iremos analizando mi visita por esta ciudad para llevar un orden un poco más comprensible. Espero que lo disfrutéis como yo lo hice. Empezamos.

 

 

Continúa en: la Ciudad Vieja

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