Día 3: “haciendo el indio”

La noche anterior había colocado hábilmente la mosquitera para protegerme del acoso de los mosquitos. Me desperté temprano y junto a mí, dentro de la mosquitera, había como 7 mosquitos pululando.

– ¡Mecagoenleleche!, ¿por dónde entraron?, venga, otra malaria más…

Me levanté, fui a darme una ducha (fría otra vez) y me preparé para la excursión que me había vendido el “amiguito” del hotel el día anterior. Todavía andaba jodido por el día anterior. El tour empezaba a las 9, pero a las 8:30 el del hotel me dice que nada, que hasta las 10, nada.

– Esto es India, así funcionan las cosas aquí, me dice.

Pahargang

Mi nivel de mosqueo iba en aumento. Y cuando dieron las 10 el chico me dice que tengo que ir hasta donde está el autobús, que no pueden traer hasta aquí a toda la excursión, así que venía un amigo de él a llevarme en moto.

– ¿En moto? ¿por Delhi?, ¡tu lo flipas!, que no voy tío, devuélveme el dinero.

Y el tío erre que erre que sí, que no pasaba nada, que estaban aquí al lado… total que por no escucharlo acepto. Pero me dice que son 50 rupias más por el de la moto. Por ahí sí que no pasaba.

– Tú verás, o lo dejamos así o me devuelves la pasta y te quedas sin nada.

– Bueno vale, ya arreglaré yo con mi amigo.

Y me fui de allí por no arrancarle la cabeza. A los 5 minutos aparece un niño de 12 años en una moto. Me subo con él, me encomiendo a todos los santos y vírgenes que conozco y me lleva como a 10 kilómetros (Delhi no es pequeño precisamente), donde había varios autobuses con varias excursiones. Todos indios, ningún turista extranjero, yo era el único.

– Perfecto, este cabrón me vendió un pase por 500 rupias a una excursión de indios por la que habrán pagado 30. Estupendo.

No sabía si cagarme en todos los indios del planeta y empezar a mamporros con todos o relajarme e intentar disfrutar. Así que me decidí por lo segundo. Además, así tendría la oportunidad de mezclarme con ellos y de ver cómo eran los indios de verdad, no los timadores de Delhi. Así que me calmé y me dispuse a disfrutar. Conocí a un grupo de 4 amigos de Kerala, del sur de India, que estaban de viaje y era la primera vez que venían a Delhi. Y con ellos pude comprobar, por primera vez, que los indios son encantadores, habladores y muy curiosos. Me preguntaban por mí, mi trabajo, mi vida, por cómo se vivía en España y en Europa…me contaron cosas de la India, de su lengua, sus costumbres, su cultura; fue muy divertido y sumamente interesante; y aquí sí que tenía claro que no lo hacían para intentar sacarme la pasta. Valió la pena esta excursión sólo por haber coincidido con ellos, y ellos fueron los que me confirmaron que el precio de esa excursión eran 20 rupias por persona (sólo había pagado 20 veces más, estupendo).

 

¿Y a dónde nos llevó el autobús? Pues primero a la residencia del Presidente (ya había estado el día anterior), después a una fábrica textil a comprar telas (parece ser que lo de llevar a la gente a gastar la pasta es deporte nacional, benditas comisiones) y de allí a comer a un restaurante típical hindi, de estos sin cubiertos ni nada (menos mal que la comida iba incluida en el precio). Después de la sobremesa fuimos a Qutab Minar, el minarete de ladrillos más alto y uno de los más antiguos del mundo. El recinto es espectacular, no sólo por el alminar, sino también por las ruinas del antiguo templo hinduista sobre el que se asienta.

 

el minarete de ladrillos más alto y uno de los más antiguos del mundo Qutab Minar

 

Una hora y pico más tarde el autobús nos llevó a ver el Templo Baha´i, también conocido como El Templo del Loto. Los Baha´i son la religión más joven del mundo, predican la unión de todas las razas y religiones en una sociedad global, y este templo de mármol en forma de flor de loto que ha ganado numerosos premios de arquitectura, se ha postulado en los últimos años, como el monumento más visitado de la India, por delante del Taj Mahal. Y la verdad que cuando uno está allí, entiende el porqué.

Templo Baha´i

 

 

BRICONSEJO: el Templo del Loto es una visita imprescindible en Delhi. Su arquitectura recuerda a la ópera de Sydney y aunque el interior es bastante austero, el complejo es sencillamente increíble.

Templo del Loto

Cuando el día ya estaba acabando, nos llevaron a la tumba de Gandhi, otra vez allí, y como yo era ya un experto, me dediqué a darles una lección de historia sobre Gandhi y la India. Saliendo de allí, me despedí de mis nuevos amigos de Kerala y puse rumbo al hotel para cantarle las cuarenta a mi “amigo”. Al llegar le dije que me había cobrado 20 veces lo que valía la excursión, que era un sinvergüenza y todo tipo de lindeces, a lo que él me respondió que esa cantidad para mí era insignificante y para él una gran ayuda. Tenía razón, tuve que callarme la boca, pero lo que me dolía no era el dinero, era el engaño, el que me hubiese tratado como un idiota. Pese a todo no pude negarle que disfruté la excursión, sobre todo por la compañía y la visita al Templo del Loto.

 

BRICONSEJO: si veis a los hombres abrazados o cogidos de la mano por la calle no os extrañéis, eso es muy normal en India, es un síntoma de amistad, aunque hay quien dice que detrás de eso hay mucha homosexualidad encubierta, sobre todo por la enorme descompensación en el porcentaje mujeres-hombres.

 

Llegada la noche bajé a dar una vuelta por Paharganj, ya más calmado y entrando poco a poco en sintonía con la India. Ahora ya sabía de qué iba el juego. Fui a dar una vuelta por la enorme estación central de tren de Delhi y toda la vida que allí se respira. La noche en Delhi es más agradable, nadie se te acerca, todos los timadores duermen, se puede caminar tranquilo y hablar con la gente con la tranquilidad de que no van a intentar venderte nada. Desde luego hacía buena noche, invitaba a pasear.

       Paharganj

 

 

Continúa en: día 4, “la funcionalidad del caos”

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

INFORMACIÓN BÁSICA SOBRE PROTECCIÓN DE DATOS
Responsable: Javier Rodrigues Cousillas
Finalidad: publicar tu comentario en esta entrada de manera que sea visible a todos los lectores.
Legitimación: consentimiento del interesado.
Destinatarios: tus datos pueden quedar almacenados en Automattic Inc., encargado del desarrollo CMS Wordpress, usado para el diseño y desarrollo de esta web y que cumple con el acuerdo de protección de datos EU-US Privacy Shield.
Derechos: tienes derecho a acceder, rectificar y suprimir los datos, tal y como se explica en la Política de Privacidad.