Ruta por el Norte 1 (Asturias 1)

Entramos en Asturias por la A8, por el puente sobre la desembocadura del río Eo, que marca la frontera natural entre Galicia y Asturias. Del lado gallego, Ribadeo; del lado asturiano, Figueras; dos villas marineras hermanas separadas por un cauce fluvial. Seguiremos la carretera hasta encontrarnos, a escasos 45 kilómetros, con la que para mí es la primera parada obligada de este viaje:

 

Luarca

Luarca es un pequeño pueblo marinero que hace las delicias de todo el que lo visita. Quizás la entrada por la carretera no sea de las más bonitas que podamos ver, pero una vez se llega al corazón de la villa, a la plaza Alfonso X, con el ayuntamiento como telón de fondo, ya nos podemos hacer una ligera idea de que nos va a encantar. Recomiendo aparcar cerca de esta plaza, dejar el coche y recorrer a pie la placita y el barrio de Pescadería, quizás el más pintoresco de todo el pueblo, con sus mansiones señoriales de finales del XIX; y también , por supuesto, acercarse al puerto pesquero y a la playa.

luarca

 

Una vez se ha disfrutado de un tranquilo paseo por la villa, recomiendo volver a coger el coche y dirigirse a la Atalaya, donde se encuentra la Capilla de la Virgen Blanca y el cementerio, desde donde obtendréis unas maravillosas vistas de la costa luarquesa.

luarca luarca luarca severo ochoa

BRICONSEJO: aconsejo visitar el pequeño cementerio, con un emplazamiento espectacular, que alberga preciosos sepulcros; entre ellos la tumba del legendario premio Nóbel de medicina del año 1959, el bioquímico Severo Ochoa.

 

Abandonamos Luarca y nos dirigiremos, nuevamente por la A8, hasta nuestro siguiente destino, el pueblo de Cudillero.

 

Cudillero

Cudillero es una población encajada y enclaustrada en la falda de una colina, por lo que ya os podéis imaginar lo empinado de sus calles y lo dificultoso de su circulación. De hecho, aconsejo aparcar el coche en el puerto, que es lo primero que nos encontraremos por la carretera. En el puerto tenemos dos opciones:

  • Seguir la carretera costera que nos lleva directamente a la plaza de La Marina, centro del pueblo y donde se apiñan los chiringuitos y restaurantes, con unas vistas realmente pintorescas.

cudillero

  • Buscar el atajo que atraviesa bajo la montaña y nos llevará a lo alto del pueblo, saliendo justo por detrás de unos bloques de casas. Está antes de llegar a la Oficina de Turismo a mano derecha y lo identificarás por la gran salida de agua que hay junto a él.

cudillero

Sea como fuere, en Cudillero lo que hay que hacer es perderse por sus intrincadas calles, disfrutar de sus vistas en los miradores (recomiendo el del Pico justo en el centro de la zona vieja), y mezclarse con la gente del lugar.

 

BRICONSEJO: hay varios planos de rutas y miradores a lo largo del pueblo. Recomiendo hacerles una foto y seguirlos para no perderse mucho ni repetir lugares; la parte vieja es un laberinto de callejuelas que suben y bajan, y es fácil perderse.

cudillero

Una vez hemos exprimido bien este precioso pueblo pesquero, pondremos rumbo hacia nuestro siguiente destino. Recuperamos la A8, dejamos atrás Avilés, Gijón y Oviedo (del “triángulo de oro asturiano” hablaré en otra entrada) y 90 kilómetros después llegamos a Lastres.

 

Lastres

He de reconocer, que de todos los pueblos de Asturias que he tenido el placer de visitar, Lastres es, por muchos motivos, mi favorito. La carretera principal atraviesa y corta el pueblo por el medio y, en temporada alta, es un pelín complicado aparcar. Tiene un centro histórico muy bonito de recorrer, también bastante empinado (aunque no tanto como el de Cudillero); un puerto pesquero precioso (buen sitio para tapear) y unas vistas de la costa asturiana que quitan el hipo. Piérdete por sus callejuelas, encuentra la famosa Torre del Reloj, sube hasta la Iglesia de Santa María Sádaba (1757) y hasta el empinado mirador de San Roque. En un corto recorrido, Lastres te enamorará por completo.

lastres

Muy cerquita de la villa, tenemos el interesante Museo del Jurásico asturiano, ya que la zona fue de muchísima actividad y se guardan restos de pisadas, yacimientos, réplicas de dinosaurios…

 

BRICONSEJO: el museo del Jurásico cierra los Lunes y los Martes. Tened esto en cuenta si vais a visitarlo.

lastres

De Lastres volvemos a la autovía hasta llegar a Ribadesella, nuestra próxima parada en esta ruta.

 

Ribadesella

Ribadesella es famosa por su importantísimo Descenso Internacional, popularmente conocido como “la bajada del Sella”, que se celebra el primer sábado de agosto y que llena la villa de turistas y festejos. Más allá de esta célebre fiesta, Ribadesella es un pueblo bonito y tranquilo, muy bien preparado para el turismo, con un casco histórico repleto de tascas, palacetes, plazas y sidrerías. Sin la fisionomía de pueblos costeros encajados en la montaña que acabamos de visitar, aquí tendremos, además de un paseo tranquilo y llano, un par de lugares de especial interés natural.

ribadesella

El primero de ellos serán las Cuevas de Tito Bustillo, justo a la entrada de la población, junto a la desembocadura del río. Calificada por los expertos como uno de los mejores exponentes de arte prehistórico de la Península. Son una serie de grutas y pasadizos comunicados entre sí y que fueron ocupados en distintas épocas de la prehistoria.

 

BRICONSEJO: igual que ocurre con el Museo del Jurásico, las Cuevas de Tito Bustillo cierran Lunes y Martes (y cuando existe una época de lluvias muy prolongada, por seguridad). Aconsejo visitar el centro de arte y la cueva juntos, así se ahorra en la entrada.

 

Como a 5 minutos en coche, siguiendo la carretera que nos ha llevado a las Cuevas de Tito Bustillo, se encuentra un pequeño pueblo llamado Cuevas. Aconsejo fervientemente seguir esa carretera hacia ese pueblo y nos encontraremos con una espectacular entrada formada por una cueva natural modelada por el río, con estalactitas y estalagmitas de unos 250 metros de longitud. La Cuevona de Cuevas, como así se la conoce, es el único acceso al pueblo de Cuevas y se puede atravesar en coche o a pie.

cuevona de cuevas

BRICONSEJO: lo mejor que podéis hacer es atravesar la Cuevona en coche, aparcar al otro lado (en la entrada del pueblo) y luego ir a recorrerla andando, porque es verdaderamente espectacular.

cuevona de cuevas

A 20 minutos de Ribadesella, siguiendo nuevamente la autovía, nos encontramos otra parada obligada: la Playa de Gulpiyuri. Una espectacular playa interior (sin salida directa al mar), por donde el agua se cuela por debajo de las rocas de los acantilados que dan a la costa. Con marea baja, el agua apenas forma una poza junto a las rocas, pero con marea alta, el arenal desaparece por completo y se forma una espectacular piscina natural.

gulpiyuri

BRICONSEJO: está prohibido circular en coche por el entorno de Gulpiyuri así como aparcar en la explanada que se encuentra a 100 metros de la playa, desde el año 2017 (bajo multa de 200€). El ayuntamiento ha habilitado parkings para la gran cantidad de visitas que recibe el entorno a unos 2 kilómetros y medio. Yo no lo sabía y la señalización es bastante deficiente, así que me tocó multa vía foto de móvil de la Guardia Civil (ni siquiera se paran a redactar el boletín de denuncia). Tenedlo en cuenta.

gulpiyuri

 

 

Continúa en: Ruta por el Norte 1 (Asturias 2)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

INFORMACIÓN BÁSICA SOBRE PROTECCIÓN DE DATOS
Responsable: Javier Rodrigues Cousillas
Finalidad: publicar tu comentario en esta entrada de manera que sea visible a todos los lectores.
Legitimación: consentimiento del interesado.
Destinatarios: tus datos pueden quedar almacenados en Automattic Inc., encargado del desarrollo CMS Wordpress, usado para el diseño y desarrollo de esta web y que cumple con el acuerdo de protección de datos EU-US Privacy Shield.
Derechos: tienes derecho a acceder, rectificar y suprimir los datos, tal y como se explica en la Política de Privacidad.