Viajar por libre o con agencia

Este es quizás uno de los mayores dilemas de la gente que viaja: ¿voy a una agencia o me monto el viaje por mi cuenta? La mayoría de la gente tiene miedo a lo segundo (hasta que lo prueba), aunque desde mi punto de vista y por el tipo de viajero que soy, viajar por libre da muchísimas más satisfacciones que hacerlo a través de una agencia y no es tan complicado como a priori pueda parecer (más adelante crearé una entrada de cómo organizar un viaje por libre de manera sencilla). Aún así, esta sigue siendo una opinión muy personal y cada opción tiene sus pros y sus contras, así que mejor analizarlos antes y que cada uno decida lo que hacer.

 

• Viajar por libre:

– Pros de viajar por libre:

  • Sin duda la mayor ventaja de crear tu propio viaje es el poder personalizarlo sin límite alguno. Tienes libertad de movimiento total y puedes decidir en todo momento cuánto tiempo dedicarle a cada lugar, a dónde ir, cambiar de ruta si te apetece y hacer un viaje a tu medida.
  • Otra ventaja de viajar por libre es la satisfacción que da el hecho de crear algo (en este caso un viaje); este es para mi el motivo de mayor peso para preferir el viaje por libre. Una vez leí que el que viaja por libre vive el viaje 3 veces: cuando lo planea, cuando lo vive y cuando lo recuerda. Organizar tu propio viaje es un auténtico placer que disfrutarás desde el momento que empiezas (a mi muchas veces se me juntan dos o tres a la vez) hasta que regresas a casa.
  • Es una forma de irte empapando poco a poco de la cultura, la geografía, la gente y la historia del lugar que vas a visitar, de manera que cuando llegas a tu destino, ya no te resulta tan extraño, porque llevas tiempo leyendo y estudiando acerca de él. Aunque por experiencia personal, nada es igual en los libros que en persona; aún así, conocer un poco mi destino, me ha salvado de alguna que otra.
  • Aprendes a resolver problemas. Viajar por libre te hace un gran resolutor de problemas e infortunios que, indudablemente, aparecerán a lo largo de un viaje. Las primeras veces te sentirás un poco perdido e incluso acojonado, pero cuando te acostumbras acabas moviéndote como pez en el agua ante las adversidades. Y no olvides que al final, las mejores anécdotas de un viaje son todas esas situaciones imprevisibles que nos ocurren.
  • Como he dicho antes, planificar un viaje por libre es más fácil de lo que parece. Lo único que hace falta es tiempo y ganas. Planificado uno, planificados todos; en este blog tenéis una mini guía de los pasos a seguir para planificar un viaje por vuestra cuenta (aplicable a cualquier destino); seguidlos y no tendréis ningún problema.
  • Suele ser más barato (si no lo es, algo has hecho mal) y el gasto se hace de manera progresiva, por lo que no notarás tanto impacto en tu bolsillo. Normalmente, el tiempo perdido en planificar un viaje se recupera en cash. Hacerlo por tu cuenta SIEMPRE será más barato que por agencia, ya que ellos también necesitan su margen de ganancia (aunque gracias a los acuerdos comerciales, muchas agencias ofrecen a día de hoy precios muy ajustados y competitivos). He comparado mil veces mis gastos en un viaje con los packs que venden y anuncian las agencias, y a veces la diferencia ha llegado a ser superior a 1000€.

 

– Contras de viajar por libre:

  • No tienes a quien reclamar si algo no te gusta. Tú eres el responsable último de tu viaje, por lo tanto, si algo sale mal o no estás contento con alguna cosa, no puedes coger el teléfono y cantarle las cuarenta a ningún pobre empleado al que le importa una mierda lo que le estás contando y lo único que quiere es irse a casa y acabar su jornada de 57 horas. Personalmente a mi esto me da igual, prefiero hacerme cargo de mis errores porque es una buena forma de aprender, pero se de buena tinta que a mucha gente le acojona esto y prefieren tener a alguien sobre el que descargar responsabilidades.
  • Hace falta tiempo y ganas. Evidentemente, planificar un viaje, sobre todo si es largo, requiere tiempo. Tiempo para investigar a dónde vas a ir leyendo blogs, foros y guías, buscar vuelos, comparar precios, buscar alojamientos, etc… Si no dispones de tiempo o te gusta que te lo den todo hecho, vete a la agencia de la esquina que gustosamente lo harán por ti.
  • En ciertos países es difícil moverse por libre. Ojo!!! No suele pasar; la mayoría de países están bien preparados para el turismo y basta con ser mínimamente espabilado para poder moverte sin problemas. Sin embargo, ciertos países pueden no tener unas buenas infraestructuras o incluso ser zonas peligrosas por conflictos bélicos, y ellos mismos exigirte gestionar tu viaje a través de agencias especializadas. Mi consejo es que si tu destino es un país “complicado”, te informes mucho antes de viajar y recurras a profesionales, que amablemente cambiarán ese destino incomprensible por un viaje a Punta Cana, todo incluido, con pulserita para el bar de la piscina.
  • Como habréis comprobado, viajar por libre requiere cierta capacidad de organización que no todo el mundo posee. Si te lías con la lista de la compra, si no eres capaz de organizar tu agenda de trabajo o se te olvidan tus citas en la Seguridad Social, quizás esta no sea la mejor opción.

 

• Viajar por agencia:

– Pros de viajar por agencia:

  • Es cómodo, no requiere tiempo ni esfuerzo (bueno, ir a la agencia, pero si eso te supone un problema, yo me plantearía lo de viajar). Tú les dices lo que quieres y ellos te buscan las mejores opciones que se adapten a tu presupuesto y tiempo; se encargan de tramitar todo el papeleo y puedes quedarte en casa jugando a la Play o haciendo macramé.
  • La agencia responde en caso de que algo no salga como estaba previsto. Si surge algún inconveniente, algún imprevisto, cualquier cosa que no te guste, tendrás un teléfono al que llamar y ellos se encargan de solucionártelo (si no es así, mejor cambiar de agencia). No necesitas utilizar tus superpoderes para solucionar nada, solo tu súper Iphone.
  • Para ciertos países puede ser necesario. Como he comentado antes, algunos países requieren que sean agencias profesionales las que se encarguen del flujo de viajeros; y muchos otros, aunque no lo requieran, por propia seguridad, puede ser la mejor opción. Recomiendo informarse antes de viajar, sobre todo si tu destino es un país de nombre impronunciable que no has escuchado en tu vida y cada vez que lo buscas en internet sale al lado de palabras como: guerra, muerte, holocausto, dictadura, etc…

 

– Contras de viajar por agencia:

  • La libertad de movimiento es limitada. Por mucho que te den a escoger destino, transporte, alojamiento, etc… las agencias trabajan con sus propios proveedores (su lista de hoteles, su lista de compañías, sus propias aseguradoras, etc…) ya que es la mejor forma que tienen para conseguir precios competitivos y eso limita bastante tu capacidad de elección. Por no hablar cuando te venden un pack con todo incluido que ahí ya es el acabose!!! Esto es lo que hay y si no te gusta, no haber venido.
  • Suele ser más caro y el desembolso suele ser de repente (a no ser que lo financies). El 99% de las veces el viaje por agencia saldrá más caro que el viaje por libre (el 1% restante es que sale igual de precio). A veces no existe mucha diferencia (he comprobado que las agencias apenas ganan con la venta de billetes de avión, por ejemplo) pero cuando se vende un pack completo de viaje con vuelos, alojamiento, traslados, comidas, visitas, etc… los precios suelen dispararse una barbaridad en relación a como los podrías conseguir por tu cuenta.

 

En conclusión, elegir una opción u otra dependerá sobre todo del tipo de persona y de viajero que seamos y no sólo del presupuesto del que disponemos, como piensan muchos. Si eres una persona aventurera que valora ante todo la libertad de movimiento, que disfrutas leyendo e investigando sobre viajes, dispuesto a vivir situaciones imprevisibles y alguien a quien no le gusta depender de terceras personas, viajar por libre es sin lugar a dudas tu mejor opción. Por el contrario, si dispones de poco tiempo en tu día a día, si planificar un viaje o saber cosas sobre un destino antes de llegar a él te importa más bien poco, si te da pánico tener que resolver problemas en un país extranjero o si simplemente eres más cómodo que un sofá con chaise longue, corre raudo a la primera agencia que veas y que lo hagan por ti.

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