¿Quién soy?

Creo que no hay cosa que se me dé más mal en la vida que describirme y tampoco creo que sea la persona más adecuada para hacerlo, pero qué menos que una breve presentación. Me llamo Javier (Javi o Chavi para los amigos), nací en La Coruña un 8 de febrero de 1981, ciudad maravillosa en la que vivo y resido, y soy hijo de portugués y gallega. Toda mi vida he llevado la máxima por bandera de que “la vida es para hacer lo que a uno le plazca y disfrutarla, si haces lo que deseas y te guías por el corazón, al final todo saldrá bien”, y hasta ahora no me ha ido mal. Estudié y me licencié en Geografía e Historia por el simple placer que me daba estudiar esa carrera (nunca con afán de ejercerla), practico karate (y otras artes marciales) desde los 7 años (también ejerzo como profesor de las mismas); soy muy cinéfilo, fan de Silvio Rodríguez y me flipa todo lo oriental (sí, soy un poco friki, qué le vamos a hacer) y por eso acabé sumergido de lleno en el mundo de la Medicina Tradicional China y las Terapias Orientales que es a lo que me dedico profesionalmente a día de hoy (nuevamente una afición, el deseo hacer algo, me ha dado un estilo de vida).

Evidentemente, antes de llegar a este punto pasé por muchas fases; como soy tremendamente independiente y algo individualista, me fui de casa de mis padres a los 17 años y trabajé desde entonces para pagarme mis gastos y mis estudios. Me dediqué durante 15 años a la hostelería, donde acabé siendo propietario de la empresa en la que empecé, hasta que me cansé (¿sabéis eso que dicen que la hostelería quema mucho? Pues es verdad, acabé quemado y harto). Como no le veía sentido dedicar mi vida a algo que verdaderamente no disfrutaba, decidí apostarlo todo a mis aficiones: las artes marciales, las terapias naturales y viajar. Y a día de hoy puedo decir que ha sido la mejor decisión de mi vida pues me ha dado el placer de trabajar de lo que me gusta (¿cómo es esa frase? “Si te dedicas a lo que te gusta, no tendrás que trabajar ni un solo día de tu vida”) y tiempo e independencia para poder viajar (ya que al ser mi propio jefe y no depender de nadie, me puedo administrar como quiero).

Así que llegados a este punto y como dije antes, emprendo esta nueva aventura de la web por puro placer (no pretendo vivir de viajar, aunque nunca se sabe dónde acabará la pasión por algo) y veremos a dónde me lleva; quizás a base de likes y suscripciones acabe tumbado en una playa de Indonesia tomando piña colada, con el cuerpo tatuado de los logos de mis sponsors y con la mochila llena de billetes de 500 (me gusta viajar ligero y los de 20 abultan mucho).