Qué ver en Moscú

Desperté temprano, dispuesto a enamorarme todavía más de esta ciudad. He de decir que tuve una mezcla entre mala y buena suerte; resulta que llegué a Moscú justo a tres días de la celebración del Día de la Patria Rusa, una de las celebraciones más importantes del país (el 12 de junio), así que la mitad de la Plaza Roja estaba cortada, ya que estaban montando un escenario, así como también mantenían cerrada la tumba de Lenin y la catedral del Cristo Salvador. Mala suerte por un lado, pero buena suerte por poder vivir en primera persona la celebración de un día especial para el pueblo ruso del que os hablaré más adelante. Hoy será el día en que podremos comprobar qué ver en Moscú.

 

Antes de bajarme hacia la Plaza Roja, visité un establecimiento que hacía esquina en la calle de mi “hotel”: la Tienda Eliseev, en el número 14 de la calle Teverskaya. Es un pequeño supermercado en el salón de una mansión del s.XIX y su interior es absolutamente alucinante. Recomiendo la visita a este establecimiento y os dejo algunas fotos que pude hacer para que os hagáis una idea de lo impresionante del lugar.

tienda eliseev

tienda eliseev

 

LA PLAZA ROJA

Esta es una de las plazas más famosas del mundo, el centro de Moscú y recomiendo acudir a ella varias veces, pues su aspecto cambia por del día y por la noche, como ya os he comentado en la entrada anterior. La Plaza Roja es enorme (casi 500 metros de largo por unos  100 de ancho) y está delimitada por 4 edificaciones muy conocidas: la Catedral de San Basilio, el Kremlin, los almacenes GUM y el Museo de Historia. En el lateral de la muralla del Kremlin, bajo una pequeña pirámide de granito rojo, se encuentra la tumba de Lenin, en la cual no pude entrar, pues estaba cerrada por la festividad (me queda esa espinita). Detrás de este mausoleo, las tumbas de grandes personajes de la historia soviética como Gagarin, Brézhnev, Karpov, Gorki o Stalin (que durante unos años compartió mausoleo con Lenin, hasta que el presidente Kruschev decidió que no era digno de ese honor).

plaza roja

BRICONSEJO: el mausoleo de Lenin es gratuito y sus colas largas (aunque pasan rápido, ya que la visita dura 1 minuto), sólo abre martes, miércoles y sábados de 10 a 13 y no está permitido hacer fotos. Muchas voces en Rusia claman que se deje de usar el cuerpo de Lenin como reclamo turístico y que se le entierre donde él lo expresó en vida: en una sencilla tumba de San Petersburgo, junto a su madre.

 

Recomiendo pasearse la plaza, observar el ambiente, disfrutarlo y dedicarle tiempo. Las líneas de colores que hay pintadas en el suelo de la plaza, sirven para ordenar las tropas y los carros de combate en los desfiles militares. En la entrada de la plaza junto al Museo de Historia, encontraréis el kilómetro cero de Rusia (marcado con un círculo dorado), donde la gente tiene la tradición de echar una moneda y pedir un deseo.

 

EL KREMLIN

Había sacado la entrada por internet para no tener que hacer colas, y aún así debes canjear tu ticket en taquillas (pero como son unas taquillas exclusivamente para eso, te ahorras mucho tiempo de espera). El Kremlin es el centro político de Rusia y todo Moscú se articula entorno a él; es una ciudadela amurallada con edificios gubernamentales, iglesias, museos y plazas en su interior. Evidentemente, es una zona muy protegida y muchas edificaciones están cerradas al público. De todo lo que se ve dentro llama mucho la atención el horrible Palacio de Congresos (nada más entrar, a mano derecha), bloque de hormigón  y cristal, de arquitectura soviética que desmerece mucho al resto del complejo. Sin embargo, una vez superado este edificio, los palacios a mano izquierda y la Plaza de las Catedrales a mano derecha,  te envuelven en un ambiente completamente diferente; sus iglesias, frescos, campanarios y palacetes son muchísimo más agradables a la vista y recomiendo visitarlos todos.

kremlin kremlin kremlin kremlin

kremlin

Después de la Plaza de las Catedrales nos encontramos con la Armería Estatal, que no sólo guarda recuerdos de varios siglos de los zares, sino también el famoso Fondo de Diamantes (joyas, coronas y vestidos de las familias reales) de incalculable valor. Las entradas para estos edificios deben sacarse aparte. El resto de complejos del Kremlin se utilizan para labores de gobierno  y como residencia para visitas de jefes de estado extranjeros, así que no se pueden visitar.

 

BRICONSEJO: compra las entradas para el Kremlin con antelación, porque las colas son considerables. Las taquillas se encuentran en los jardines Aleksandrovski, donde también encontraréis la Tumba al Soldado Desconocido, siempre escoltada por dos soldados y que se ha hecho más famosa si cabe por la estampa de Vladimir Putin rindiéndole homenaje bajo la lluvia y negándose a ser tapado por los paraguas. Dentro del Kremlin no hay restaurantes y no se puede entrar con bolsas ni mochilas; si te sales del recorrido marcado en el suelo con pasos de cebra, enseguida viene algún guardia a llamarte la atención. Recuerda que el Kremlin cierra los jueves y cuando hay alguna visita de estado relevante.

 

CATEDRAL DE SAN BASILIO

Al salir del Kremlin me dirigí directamente al gran símbolo de Moscú: la Catedral de San Basilio. Sus cúpulas bulbosas de colores son la imagen más reconocida de toda Rusia y llaman la atención desde cualquier punto de la ciudad. En realidad San Basilio no es una catedral, sino un conjunto de 9 capillas decoradas con frescos que se conectan unas con otras. El interior es muchísimo más austero que el exterior y aunque es una visita agradable, si se dispone de poco tiempo, puede ahorrarse la entrada (mejor verla por fuera y dedicar más tiempo a otras cosas). Para los curiosos, San Basilio no es su verdadero nombre (se le acabó llamando así de manera popular); su auténtico nombre es “Catedral de la Intercesión de la Virgen junto al foso”.

san basilio

 

ALMACENES GUM

Estos grandes almacenes GUM ocupan el lateral opuesto a las murallas del Kremlin. Se sitúan exactamente donde existía un antiguo mercado medieval. Su estructura y tamaño es impresionante (también el lujo de su interior) y su iluminación nocturna sea quizás lo que más llama la atención en toda la plaza cuando cae la noche. El capitalismo en todo su esplendor vamos…aquí podemos encontrar sobre todo firmas de lujo occidentales, aunque también alguna tienda más asequible. Se puede comer en sus restaurantes de la tercera planta por un precio no muy elevado.

almacenes gum almacenes gum

 

CATEDRAL DE CRISTO EL SALVADOR

Al acabar de visitar la Plaza Roja y sus edificios, me encaminé por la orilla del río Moscova hacia la Catedral de Cristo el Salvador, una edificación que divide a los moscovitas: unos la odian y a otros les encanta. Desgraciadamente sólo la pude ver por fuera y desde lejos, ya que por causa de la celebración del Día de la Patria Rusa, estaba cerrada a cal y canto hasta la semana siguiente.

catedral de cristo el salvador

BRICONSEJO: la catedral abre de 10 a 16 y cierra los lunes. Muchas guías recomiendan asistir al oficio de los domingos a las 11, donde se celebra una ceremonia tremendamente vistosa. Recomendable no llevar pantalones cortos y para las mujeres, llevar un pañuelo con el que taparse el pelo.

 

PARQUE GORKI

Ya por la tarde, y siguiendo el curso del río, me dirigí al Parque Gorki, parando antes a contemplar la majestuosidad del monumento a Pedro el Grande, que se puede ver desde muchos puntos de la ciudad. El parque Gorki no sólo es inmenso (es un gran bosque con sus colinas y todo), sino que tiene una oferta de ocio y deportiva muy interesante y para todos los públicos: estanques donde remar (o patinar en invierno ya que se congelan), cafés, pistas de vóley, de fútbol, teatro al aire libre, zona para practicar acrobacias, cine, espacios literarios con cómodas tumbonas, zona de conciertos, centro de exposiciones… Envidio las ciudades que hacen vida ociosa en sus parques, ojalá en España algún día tengamos semejantes infraestructuras en nuestras zonas verdes.

parque gorki

MONASTERIO Y CEMENTERIO DE NOVODIEVICHI

Después de disfrutar del parque Gorki fui, como malamente pude (recordad el problema que me había causado en los pies los primeros días) a visitar el convento de Novodievichi y su espectacular cementerio.  El convento no es nada del otro mundo, y diría que no vale la pena pagar por entrar a visitarlo (aunque la tranquilidad que se respira dentro es genial), pero compensa venir hasta aquí sólo por pasear por su cementerio, creo que el más bonito que he visto en mi vida con diferencia. Es una especie de museo al aire libre donde están enterradas muchas de las grandes personalidades rusas de la historia (Yeltsin, Kruschov, Prokofiev, Stanislavski, Eisenstein…). Por la parte de atrás del convento y del cementerio, un paseo y un lago con unas bonitas vistas, como curiosidad decir que es el lago en el que Tchaikovsky se inspiró para su famoso Lago de los Cisnes (aunque a día de hoy cisnes más bien pocos podréis encontrar).

novodievichi novodievichi novodievichi noviodevichi

Como la tarde estaba acabando, y tonto de mi, aun quería destrozarme un poco más los pies, puse rumbo a la Universidad, ya que quería observar las vistas desde Sparrow Hills, uno de los mejores miradores de Moscú. Sin embargo, al salir del metro una chica me indicó en la dirección equivocada y acabé medio perdido por el monte mientras empezaba a anochecer. Desistí de llegar a Sparrow Hills, lo único que quería era poder llegar a una parada de metro y volver al centro; menos mal que me encontré con un chico que no sólo me indicó el camino, sino que me acompañó hasta la estación de metro más cercana (a unos 15 minutos campo a través) mientras charlábamos amigablemente. Si no llega a ser por él, a saber dónde acabo ese día.

 

LA CALLE ARBAT

Para rematar, ya por la noche, me di un garbeo por la calle Arbat, la calle más famosa y turística de Moscú; es una calle peatonal de casi 1 kilómetro, llena de bares, artistas callejeros, museos, tiendas y galerías. Conviene pulular alrededor de la calle Arbat, por las calles aledañas, para encontrar lugares bonitos y un ambiente muy agradable.

Al final de la calle Arbat, podemos llegar al Ministerio de Asuntos Exteriores, uno de los 7 rascacielos de arquitectura neogótica soviética que Satlin mandó construir por la ciudad de Moscú, para modernizarla y equipararla con las grandes urbes americanas. Se les conoce como las Siete Hermanas y aunque antiguamente todas eran edificios gubernamentales, a día de hoy contamos con este Ministerio, dos hoteles, una universidad, y edificios de viviendas particulares. Uno de los entretenimientos desde los miradores de Moscú (como Sparrow Hills) es intentar encontrar estos 7 rascacielos tan llamativos. Acabé el día completamente extasiado y todavía más cojo de lo que había llegado (apoyar los pies en el suelo era ya misión imposible).

calle arbat calle arbat

 

 

Continúa en: “Izmailovo y los museos de Moscú”

 

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