Presupuesto para un viaje

Esta cuestión es algo que nos quita el sueño a todos los viajeros, el presupuesto para un viaje; ¿cuánto dinero necesito para irme?¿me llegará?¿me quedaré corto? ¿podré comprarme ese disfraz de dromedario que me gusta tanto? Y yo tengo la respuesta a estas preguntas, y esa respuesta la encontré dentro de mi ADN gallego: DEPENDE!! Ajustar el presupuesto para un viaje es una tarea arduo complicada, ya que aparte de los gastos previsibles (vuelos, visados, seguros), tenemos otros fluctuantes (comida, alojamiento, transportes internos, actividades) y otros completamente imprevisibles que pueden o no, surgir en determinados momentos. Lo que sí tengo muy claro es que nunca hay que esperar a juntar todo el dinero que creemos que nos va a hacer falta para hacer un viaje (a no ser que tengas forradas las paredes de tu cuarto con billetes de 100 dólares americanos), sino que lo mejor es tirar con lo que tenemos e irnos ajustando al presupuesto del que disponemos. La ventaja de realizar un viaje por libre es que los gastos suelen repartirse en el tiempo (hay que comprar vuelos con antelación, también podemos reservar algún alojamiento, pagar los visados, los seguros) así que llegado el momento de viajar, lo único que tendremos que llevar encima es el presupuesto para nuestro día a día, que deberemos variar en función de nuestro destino, del tiempo de estancia y del tipo de turismo que queramos hacer.

 

DINERO PARA VIAJAR

Siempre suelo aconsejar, si se puede, llevar tarjeta de crédito (a veces he llevado hasta 2, por si me roban o pierdo una, poder anularla y usar la otra) que valga en tu lugar de destino (ayuda a llevar encima menos efectivo y te puede salvar la vida en algún caso de gasto imprevisto) y hacer el cambio de divisa en bancos de tu país (antes de salir de viaje) o en bancos del país de destino (el cambio siempre será más favorable que en los aeropuertos o en muchas casas de cambio); en el cambio de moneda se puede perder mucho dinero así que es algo que yo suelo mirar con muchísima calma (usad cualquier conversor de moneda de los miles que existen en internet, yo uso xe currency, y quedaos con quien os ofrezca el cambio más ajustado al oficial). Desaconsejo fervientemente cambiar en el “mercado negro”, aunque a priori puedan ofreceros un cambio más atractivo (pueden colaros billetes falsos sin que os deis ni cuenta, ya que son billetes que no estamos acostumbrados a manejar); cambiad siempre en bancos, casas de cambio oficiales u hoteles de confianza.

 

GASTOS DE VIAJE

En los gastos fijos: vuelos, alojamiento para el que le guste llevarlo reservado, seguros de viaje…lo que aconsejo es mirar mucho a través de metabuscadores de internet para encontrar ofertas (skyscanner, hotelscombined, etc…); la mejor manera de encontrar una oferta de vuelo o de hotel es que te de igual la fecha del viaje; si tus fechas son fijas tendrás que apañarte con lo que hay, aún así compara y dedícale tiempo porque un día antes o un día después puede haber una diferencia de mucha pasta (400€ me he encontrado yo de diferencia en el mismo vuelo tres días antes de cuando lo quería). Aquí os dejo un tutorial de cómo usar un metabuscador de vuelos y trucos para volar más barato. Lo mismo vale para los gastos variables: restaurantes, alojamiento si te gusta cogerlo in situ, actividades, regalos… lo mejor es comparar y quedarte con el sitio que más se ajuste a tu presupuesto y cumpla tus requisitos mínimos. Una vez más, el truco es preguntar.

 

Así pues, el presupuesto destinado a un viaje es algo tremendamente subjetivo; podemos irnos a un país gastándonos 5000€ en 5 días y podemos estar 30 días en el mismo país gastando 500€. No siempre más barato significa peor calidad (aunque evidentemente existen diferencias cuando llevamos la cartera llena y nos vamos a los extremos del lujo), pero para que os hagáis una idea, el mejor hotel que he tenido en Asia, costaba al cambio 2€ la noche; por no hablar de alojamientos gratuitos que pueden ser dignos de la mejor suite del Palace. Todo depende de lo que quieras y estés dispuesto a aceptar. Pero eso sí, en cuanto tengas la posibilidad, ve, viaja, no esperes a tener más, porque la experiencia me dice que puede que más adelante tengas el dinero y no el tiempo: “el dinero se recupera, el tiempo no”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *