Introducción

Este es el relato de un viaje de 7 días por el noreste de Italia y Eslovenia, con 4 de mis mejores amigos (faltaba uno para haber completado el kit perfecto) y por ello creo necesario presentar a los personajes antes de narrar la historia. ¿Y quién se va en un viaje de amiguetes a Venecia, la “ciudad del amor”, os preguntaréis? Buena pregunta… una pandilla de “retardeds”. Utilizaré nombres reales porque me da la gana y me niego a pagarle derechos a esta chusmilla de gente:

– Borja: cantante de ópera y rubia de bote. Aprovechando que tenía la estancia pagada en Venecia por una actuación, allá que nos fuimos como parásitos.
– Fernando: más parásito todavía que el resto, este fue días antes que nosotros para sacar máximo rendimiento a la gratuidad de la estancia. Bien por Fer!!!!
– Nacho: vegano de profesión (por aquel entonces todavía no lo era), mi amigo de más tiempo, de esta gente que tienes que aguantar toda la vida.
– Ore (en realidad no se llama así pero a quién le importa): el amigo desequilibrado que todos tenemos en nuestras pandillas y el cual cada vez que te reúnes con él estás más cerca de la muerte y de la cárcel que nunca.

Aquí tenéis a esa pandilla de locas:

BRICONSEJO: siempre que dispongáis de alguien a quien gorronearle el alojamiento, aprovechadlo. Sabed también que ciertas páginas de internet se dedican a ofrecer alojamiento gratuito a viajeros, como es el caso de la archiconocida Couchsurfing o de la menos recurrida Workaway (alojamiento a cambio de trabajo). Es menos cómodo que un hotel, pero es GRATIS.

Bastó con que Borja comentara que tendría que estar en Venecia unos meses representando el papel de Mercucio (hablamos del Romeo y Julieta de Shakespeare), en el famoso teatro de La Fenice (es lo que tiene tener un amigo estrella de la ópera), para que comenzara nuestro maquiavélico plan. Fernando iría unos cuantos días antes y era una estupenda ocasión para coincidir los amigos de toda la vida (estos que por mucho tiempo que pasen es como si no pasaran los días, con los que se te acumulan tantas vivencias que es imposible acordarse de todas) todos juntos fuera de España; al final sólo faltó uno por motivos de trabajo, pero Nacho, Ore y yo estábamos dispuestos a tirarnos a la aventura.

Desde muy joven había soñado con ir a Venecia, una ciudad única en el mundo

Desde muy joven había soñado con ir a Venecia, una ciudad única en el mundo (aunque Amsterdam o San Petersburgo puedan recordar a ella por sus canales, no logran captar toda su esencia), construida a base de puentes (más de 400) sobre innumerables islas. Un viaje muy deseado y que resultó mucho más increíble de lo que esperaba, por la cantidad de anécdotas que en él ocurrieron y por la maravillosa idea, totalmente improvisada, de visitar Verona y Ljubljana (esta última con un poco más de premeditación y alevosía), convirtiendo un viajecito tranquilo, en un auténtico “Road Trip”. Aquí comienza la narración de un loco viaje…

 

Continúa en: Día 1 “el viaje”

    2 Responses

  1. ¡Nada de rubia de bote! Rubia completamente natural. Te invito a comprobarlo cuando quieras

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