Día 19: “alone again”

Nuevo día en Udaipur. Mis barbas comenzaban a llamar la atención; definitivamente, necesitaba un afeitado. A medida que pasas tiempo en India, te das cuenta de lo diferentes que somos en nuestras costumbres, y no dejaba de llamarme la atención la cantidad de gestos indescifrables para los occidentales que los indios utilizan (creo que ya he hecho referencia a cómo dicen sí con la cabeza: ladeándola rápidamente de lado a lado, como diciendo “no sé”) y hoy me he sorprendido nuevamente observando cómo un indio intentaba explicar una dirección a otro señalando y frotándose los dedos de una mano (tuve que preguntar para saber qué estaba intentando explicar). Desde luego, es lo más parecido a viajar a otro planeta.

alone again

Hoy Udaipur estaba lleno de gente, las calles atestadas de mujeres y niños. Nos cruzamos con una especie de paso de semana santa a lo bestia, con música, tambores, desfile, gente portando a hombros una especie de templos de papel que luego llevan en barcas por el lago (al estilo de las fiestas del Carmen de los marineros). Y es que hoy era día festivo en India; se celebraba el Muharram: lo que viene siendo el principio del año nuevo musulmán. Al igual que en el Ramadán, muchos musulmanes ayunan en el Muharram, fiesta que además de coincidir con el primer mes del calendario islámico, conmemora el martirio del nieto de Mahoma. La fecha del Muharram varía año tras año, ya que el calendario islámico es lunar y no solar, por lo que tiene unos 11 días menos al año que el nuestro.

muharram muharram

BRICONSEJO: si en tu viaje tienes la suerte de coincidir con festividades locales, siéntate y disfruta del espectáculo; la mayoría de las veces disfrutarás de cosas únicas que puede no vuelvas a ver en tu vida.

Todo Udaipur, musulmanes y no musulmanes estaba en la calle y era muy complicado moverse. Aún así, con serias dificultades, acompañé a Cleis (y a su pesada e incómoda maleta) hasta la estación de tren, pues ella tenía que regresar a Nueva Delhi para volver a España, mientras yo seguiría camino hacia Gwalior al día siguiente. Volvía a quedarme sólo, tal y como había comenzado mi viaje; por delante, 12 nuevos días llenos de aventura e incertidumbre. Mañana dejaría Rajasthan para adentrarme en el estado de Uttar Pradesh. A la vuelta, ya por la noche, volví a sentarme en las escaleras de un templo a observar cómo bailaba y celebraba la marabunta de gente esta fiesta. Os dejo este video para que podáis disfrutarlo también:

Acabé el día sentado en la terraza de mi hotel, escribiendo estas líneas y degustando una sabrosísima cena. El ruido del gentío y la fiesta todavía resonaba en la calle, las luces de la ciudad y su reflejo en el lago daban una vista nocturna impresionante. En la televisión del hotel, como cada día por las noches, proyectaban Octopussy. La razón es que parte de esta famosísima película de James Bond se rodó en esta ciudad, y están tan orgullosos de ello que llevan haciendo pases diarios de la misma desde el año 1983 en todos los hoteles de Udaipur. Después de ver la peli me fui a mi habitación a descansar, mañana tenía por delante un largo viaje.

 

 

Continúa en: día 20, “la vida entre vagones”

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