David Rodríguez, creador de indianlassi

Escultor, fotógrafo, tatuador, diseñador, dibujante… no se puede decir que este donostiarra no sea polifacético. Y además de todo eso, es el cofundador de indianlassi, probablemente la mejor web de habla hispana sobre la India. En India comprobó que el karma existe, cuando conoció, después de varios encuentros casuales, a su novia Pilar (de los dos que salen en la foto, la guapa), su compañera de viajes y ayudante en la web. Juntos se enamoraron no sólo el uno del otro, sino también del país que los hizo conocerse, un país que han recorrido de norte a sur y de este a oeste en 6 ocasiones, y de los que son unos auténticos profesionales.

 

  • David, ¿cuándo comenzó tu pasión por la India?
  • Aunque siempre estuvo en mis pensamientos no fue hasta 2011  que decido ir por primera vez a India. Debido a circunstancias de la vida y en el momento más dificil de ésta decido abandonarlo todo para irme a reencontrarme conmigo mismo a un país del que no sé nada. En aquel momento los únicos referentes que tengo son algunas películas como “The Fall” y mucha música de Ravi Shankar.  He de decir que el primer día no fui capaz de cruzar la calle de aquel barrio lleno de suciedad que me recibía en las calles de Mumbay. Fue en ese instante cuando me di cuenta que yo sería de esos que ama este increíble pais.

 

  • ¿Cuándo decidiste crear indianlassi y porqué?
  • Todo el mundo me decía “escríbeme” y a todos decía que sí. Entones alguien me dijo “mejor que hagas un blog y que quien quiera leerte que lo haga, así sólo escribirás una vez”. Entonces me di cuenta que sería una forma de aprovechar más el viaje y disponer de más tiempo al no tener que escribir a todo el mundo. Lo que nadie me dijo es que tener un blog de viajes requiere mucha dedicación y entrega, estar despierto mientras tus compañeros de viaje duermen o escribir en autobuses que te hacen dar saltos de lado a lado y donde resulta imposible encontrar las letras del teclado.

 

  • ¿Cuánto tiempo le dedicas a la web?
  • Ahora mismo menos del que me gustaría. Estoy centrado en mi trabajo artístico y aunque recibimos propuestas de colaboración con patrocinadores, prefiero dedicarle menos tiempo al blog. Cuando se acercan momentos de viaje lo reactivo rápidamente y la actividad es casi diaria. Creo que hay dos tipos de lectores del blog, los que buscan información para viajar a lugares donde nosotros hemos estado y los que buscan leer un cuaderno de bitácora de alguien que está viajando. Nosotros intentamos dar a cada lector lo suyo y creemos que información de viaje tenemos suficiente como para que cualquiera pueda organizarse el viaje a India y relatos lo suficientemente divertidos como para que alguien utilice nuestro blog como una ventana que les saque de la rutina diaria. Por desgracia, hay mucha gente que no puede viajar o le da miedo, y nos escriben dándonos las gracias por poder ser nuestros compañeros de viaje al menos por un rato al día, mientras leen nuestras entradas viajeras.

 

  • ¿Interactúas de alguna forma con tus seguidores?
  • Contestamos todos y cada uno de los mensajes que recibimos y los contestamos con absoluta entrega y dedicación. Cuando nos escriben pidiendo información, damos toda la que tenemos para que nadie se encuentre en la situación de no saber qué hacer una vez esté en India, muchas veces terminamos repitiendo cosas que ya hemos escrito. Otras veces nos escriben simplemente para agradecernos la información o el rato que han pasado leyendo el blog y contestamos con absoluto agradecimiento. Hay que pensar que son cientos de horas empleadas y cualquier agradecimiento o lectura se agradece de manera sincera. Además manetenemos el contacto con gente que primero nos leyeron y luego las circunstancias de la vida nos hizo ponernos en el mismo camino. Te suena verdad? jejejeje. No se me olvida como nos conocimos.

 

  • ¿La mejor experiencia en la India? (después de conocer a Pilar, claro)
  • Jejejejejejejejeje, si, sin duda esa fue la mejor experiencia. Creo que a parte de conocer a mi pareja, lo mejor fue trabajar como voluntario en una ONG en la ciudad de Varanasi. Te das cuenta que una cosa es viajar y otra muy diferente convivir con los nativos de manera mucho más cercana. Entender sus circunstancias de vida, sus costumbres. Tener una relación mucho más familiar con ellos. Desde la gente del barrio en el que vivíamos, que seguro nos recuerdan como nosotros a ellos (muchos nos escriben), a las familias con las que trabajamos en los Slams (barrios de chabolas), los increibles niños de la escuela en la que estuvimos, los momentos fantásticos que nos dieron y las innumerables horas de risas y buen rollo. Cuando conoces su modo de vida en el Slam te das cuenta de muchas cosas por las que jamás te habías parado a pensar. De alguna manera aprendes a relativizar, a necesitar menos, a ser más humano, más comunitario, menos ambicioso.

 

  • ¿La peor?
  • De manera general destacaría la pobreza generalizada del pais. Una pobreza que por otro lado te enseña que si no reimos más en occidente es porque somos demasiado ambiciosos y deseamos demasiado aquello que no poseemos; debemos aprender a desear aquello que tenemos, al final tenemos posesiones y carecemos de felicidad. Quizá lo peor de todo es sentir que te están engañando todo el rato por más que trates de evitarlo. Al final el goteo de rupias que te van soplando por todos lados se convierten, al final del viaje, en unos cuantos euros. Yo lo llamo el “impuesto postcolonial”, de alguna manera hay que devolver todo lo que occidente se ha llevado durante décadas. Al final para nosotros no supone tanto, es más la sensación de sentirse estafado todo el rato que el dinero en si.

 

  • ¿La anécdota viajera que siempre cuentas?
  • Son muchas las que cuento pero sin duda me quedo con una. Una Autovía con dos carriles de ida y dos de vuelta, en uno de los carriles, el lento, un señor árbol que va de lado a lado del carril. La autovía estaba recién hecha y cuando pregunté a los pasajeros sobre el árbol estos me dijeron: “el árbol estaba antes que la carretera”. Creo que fuí el único que se extrañó de la presencia del árbol en el medio de aquella carretera.

 

  • ¿Un lugar que siempre recomiendas a cualquiera que viaje a India?
  • Sin lugar a dudas Varanasi, Benarés, antiguamente conocida como Kashí. Ir a India y no ver Varanasi es como no ir a India. Es la esencia de la cultura hindú, el lugar de peregrinación por excelencia para cualquier seguidor de esta religión. Una ciudad en la que conviven varias religiones en perfecta paz y armonía, una ciudad absolutamente caótica, que tras abofetearte con el tráfico y los olores en sus calles, te acaricia los sentidos sentados en los ghats de la ciudad mientras el cielo se torna naranja y el olor del chai te invita a probar el sabor esencial de su cultura. Varanasi, la ciudad de la vida, en la que la muerte está permanentemente presente. La ciudad en donde se trasciende mucho más allá de lo que es la vida en si, para alcanzar lo que ellos llaman el nirvana. Aquí es donde el occidental entiende, muchas veces por vez primera, que no es posible entender la vida sin la muerte.

 

  • ¿Y el que no recomendarías?
  • Nunca recomiendo las grandes ciudades como Mumbay, Delhi o Calcuta para el primer día. Siempre digo a todo el mundo que aunque sea una paliza es mejor nada más llegar a estas ciudades marchar rápido a otra más pequeña. Las grandes ciudades suelen ser agujeros negros para el primerizo. Primero te absorben y luego te echan por donde viniste sin ánimo de ver nada más. Hay cientos de personas que se marchan de India en el primer día de llegada. Eso si, una vez finalizado un viaje largo por India el viajero tiene que descubrir estas grandes ciudades y dedicarles el tiempo justo. Mumbay es una ciudad increible llena de contrastes donde verás la mayor de las pobrezas y la mayor de las riquezas del planeta. Calcuta con sus aceras y edificios de estilo británico es como una gran urbe que agoniza con lugares escondidos que te sacan más de un suspiro. Delhi… digamos que es la única de las ciudades que aún no me ha enamorado, tendré que volver.

 

  • ¿Te ha cambiado en algo la India?
  • No es que me haya cambiado, es que fue uno y volvió otro. Allí dejé muchas cargas emocionales, muchas necesidades. Aprendí a relativizar todo, aprendí a sentir verdaderamente que la vida es un milagro que hay que disfrutar desde el minuto uno. Aprendí a llevar la mochila de la vida descargada de pesos emocionales innecesarios, aprendí a dejar marchar a quien toma otro camino. En India se pueden aprender muchas cosas que pueden hacer de tu vida algo maravilloso. Aunque seguramente, una de las cosas que más libres me han hecho, es darme cuenta que necesito muchas menos cosas de las que necesitaba antes. En un Slam de Varanasi, mientras miraba sobre un muro de piedra un solar junto a las chabolas, una niña me preguntó “¿te gusta esto?”, me quedé sin saber que decir unos segundos porque no quería mentirle pero tampoco podía decirle la verdad. Digamos que omití el hecho de que no me gustaría vivir en ese lugar ni diez minutos de mi vida y le dije con una sonrisa que “me gustaba todo el sitio que tenían para jugar”, algo que era totalmente cierto. Entonces le hice a ella la misma pregunta. Bajó la cabeza y la movió despacio de lado a lado. Luego la levantó, suspiró y me sonrió con la más hermosa de las sonrisas, después salió corriendo a unirse al resto de sus amigos para seguir jugando. Su casa era una chabola de cartones y maderas de no más de 12 metros cuadrados donde vivían seis personas. Un buen amigo indio me dijo una vez, no sientas pena por lo que ves porque ellos tienen dos cosas que tú no tendrás jamás, son siempre felices y disponen de más tiempo del que tú dispondrás en toda tu vida.

 

  • ¿Un viaje pendiente?
  • Sin duda alguna volver a India lo antes posible.

 

Gracias Javi por pensar en nosotros  al hacer esta entrevista. Recuerdo perfectamente aquel momento en el que nuestras vidas se cruzaron en un pequeño Guest House de Varanasi. Es viajando donde se conoce la gente más interesante. Que tu mochila se siga llenando de momentos maravillosos. Un abrazo enorme amigo, nos vemos en breve. Namasté 😉

 

Gracias David por dedicarnos un poco de tu tiempo a esta entrevista y un mucho de tu vida a indianlassi.

 

 

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